viernes, 8 de febrero de 2013

LA EXCELENCIA EN SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS O CÓMO EVITAR TRAGEDIAS

La mejor protección contra los incendios es tener conciencia de su esencia y del daño que pueden causar. Cuando sucede un incendio como de la discoteca en Santa María de Brasil, donde el balance de muertes alcanza ya a 238 personas, la sensibilización pública frente a estos daños aumenta y debería quedar fijada en la memoria. Así, la primera recomendación que se puede hacer cuando entramos a un local de ocio, es fijarnos siempre en las salidas y señalización de emergencia, y en los equipos contra incendios instalados (extintores, Bie, detectores, rociadores automáticos). Esta pequeña observación puede ser crítica si nos vemos obligados a buscar una salida de manera urgente. En el ámbito del empresario o propietario de un local de ocio, se dan múltiples variantes de pensamiento y de proceder para acometer la protección contra incendios, pero existen tres fórmulas comunes. Una, pésima, para salvar el trámite, y que coincide con la forma de pensar de que la inversión en protección contra incendios es un gasto obligatorio, y por tanto se trata de gastar lo menos posible, lo que conlleva elegir productos de baja calidad instalados por empresas de dudosa profesionalidad y cuyo mantenimiento se hace sobre el papel, que no sobre los equipos. La segunda, la más común, es la que aspira a cumplir con el expediente, es decir, con lo que ordena la legislación en materia de seguridad contra incendios vigente, con el raquitismo que eso entraña, ya que la legislación tarda años en incorporar las novedades tecnológicas, la actualización normativa y tiene aún mucho que resolver en materia de retroactividad, inspección de las instalaciones y su mantenimiento. Y la tercera, excelente, que es la que considera la seguridad como una inversión, como un bien común, y por tanto elige los productos y empresas mejores, más eficaces y fiables desde el principio, es decir, desde el proyecto de la instalación. Los profesionales de la seguridad contra incendios aspiran a implantar en el criterio común de los usuarios esta fórmula de la excelencia que piensa en la seguridad contra incendios como un todo global, como un gran puzle donde la protección pasiva (productos especiales que evitan el inicio del fuego -ignifugación de los materiales-, evitan que se propague -compartimentación, cerramientos, sellados-;y facilitan la evacuación de las personas y la actuación de los bomberos – protección de la estructura, vías de evacuación seguras, señalización fotoluminsicente-) encaja perfectamente con la protección activa (equipos y sistemas de detección y extinción automática o manual: detectores, extintores, boca de incendio equipada, rociadores, hidrantes, control y evacuación de humos, etc.) con la finalidad de proteger de manera eficaz los edificios, ofreciendo a las personas la más completa seguridad que se puede conseguir ante un incendio. Y manteniendo todo ello en perfecto estado durante el tiempo, cumpliendo las revisiones periódicas recomendadas y supliendo los equipos una vez finalizada su vida útil Esta fórmula es alabada también por las compañías de seguros, que incluso rebajan la prima de sus clientes porque tras las comprobaciones certifican que todos los elementos sirven para lo que fueron diseñados y unos se complementan con los otros. Pasando al terreno práctico, cuando sucede un incendio, pueden darse también diversas variables. La primera, es una tragedia y lo hemos visto en el reciente suceso de la discoteca Kiss en Santa María (Brasil), donde han muerto más de 230 jóvenes. En este tremendo suceso se han dado todos los errores posibles: el local carecía de licencia del departamento de Incendios, el aislante acústico era altamente inflamable y extendió en pocos minutos el fuego por todo el techo, no existían sistemas automáticos de extinción, los extintores no tenían carga, solo había una salida de emergencias y estaba bloqueada por el personal de seguridad, y un largo etcétera que está siendo investigado y que nos desvelará otros muchos fallos no revelados. La segunda variable, cuando se declara un incendio, y la más común, viene a ser que los medios y medidas implantados cumplan con la legislación y faciliten la evacuación del edificio y los bomberos puedan apagar el incendio con los daños materiales correspondientes, dependiendo de una serie de factores que tendrán que ver con el grado de protección instalado. En este caso, se salvan las vidas humanas, pero en muchas ocasiones se pierde un patrimonio que no solo se refiere al daño en el edificio, también a la maquinaria, material de oficina, equipos informáticos, documentación, etc. que puede derivar en el cierre de la industria o empresa. Finalmente, en este panorama de lo real, nos encontramos con empresas modélicas que instauran un sistema de protección contra incendios integral, diseñado por un especialista en la materia, que desarrollará una protección específica para cada área del edificio dependiendo de lo que se quiera proteger, utilizando las últimas tecnologías certificadas por organismos homologados. Todos estos equipos y sistemas serán puntualmente mantenidos y se sustituirán cuando se compruebe que han dado de sí lo que su vida útil les permite. En estos casos, el incendio no pasa de conato y apenas en unas horas todo vuelve a la normalidad y no hay que lamentar ni daños humanos ni daños materiales. Este es el ideal de todo especialista en seguridad contra incendios y debería serlo de todos los usuarios responsables que evalúen con calma las alternativas y se convenzan de que la seguridad contra incendios es una buena inversión, se mire por donde se mire. (www.tecnifuego-aespi.org)

viernes, 11 de enero de 2013

INCENDIOS, CÓMO EVITAR EL RIESGO EN LOS HOTELES

En seguridad contra incendios, la primera observación que un hotel debe considerar es que las medidas de protección aportan seguridad y confianza, y por tanto deben considerarse una inversión prioritaria y no un gasto porque lo exija la legislación. La evolución de sector turismo, la competencia y el concepto de excelencia están cambiando muchos conceptos y filosofías de actuación en el sector hotelero. La oferta de más calidad va ligada invariablemente al de más seguridad, así los mejores establecimientos hoteleros buscan las últimas tecnologías y novedosas aplicaciones que han demostrado en pruebas de laboratorio la mayor eficacia. Para realizar una inversión duradera, es aconsejable planificar desde la fase de proyecto del edificio el diseño de la instalación de protección contra incendios, dependiendo de las características del propio hotel, tamaño, morfología, etc. Además del diseño y la instalación de los mejores sistemas, se debe cuidar hasta el más mínimo detalle el mantenimiento, ya que es el que nos va a asegurar que el sistema conserva el mismo nivel de calidad y eficacia durante el tiempo de vida útil de cada uno de los equipos y sistemas de protección. El incendio, un riesgo controlado El incendio es uno de los riesgos más comunes en la actividad hotelera. Según datos registrados por diversas fuentes, durante 2011 se han producido alrededor de siete incendios diarios en establecimientos hoteleros, en las cocinas, salas de estar y habitaciones, con pérdidas anuales de millones de euros. La propiedad del hotel es responsable de prevenir el riesgo de incendio, acometiendo las medidas oportunas. Las más básicas son: evaluar el riesgo y en base a ello establecer un plan para la prevención de incendio; designar quién es el responsable de dirigir cada parte del plan de seguridad; dotar el establecimiento de medios de detección y extinción de incendios, evacuación de humos y señalización luminiscente; establecer las vías de evacuación adecuadas; realizar programas de formación preventiva entre los empleados; distribuir entre los clientes información sobre planes y cómo actuar en caso de incendio; y facilitar la intervención de los servicio públicos de emergencias. Además, es imprescindible realizar un mantenimiento preventivo y correctivo de los equipos y sistemas de detección y extinción, y actualizar periódicamente el Plan de Evacuación y Emergencias cuando se han realizado obras en el edificio. CÓDIGO TÉCNICO DE LA EDIFICACIÓN Existen unas medidas de protección contra incendios obligatorias en la normativa española actual, como las señaladas en el Código Técnico de la Edificación (CTE), el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios y las diversas normas UNE, que abarcan respectivamente la edificación, las instalaciones y empresas instaladoras y mantenedoras, y la calidad de los productos. El CTE es de aplicación obligatoria en los proyectos y las obras de nueva construcción, de reforma de edificios o cambio de uso de los mismos. En su apartado de seguridad en caso de incendio el CTE establece medidas para impedir la propagación de un incendio, tanto interior como exterior al edificio; para facilitar la evacuación de ocupantes del edificio en condiciones de seguridad; la instalación de sistemas de detección, control y extinción; medidas para facilitar la intervención de los bomberos; y, finalmente, las medidas necesarias para que los elementos estructurales mantengan su función durante el tiempo necesario. Además, se establecen las condiciones de reacción y resistencia al fuego que deben cumplir los elementos constructivos. PROTECCIÓN ACTIVA: DETECCIÓN, CONTROL Y EXTINCIÓN DEL INCENDIO El CTE cuenta con unos Documentos Básicos (DB). En el caso de incendio, (SI), éste DB tiene por objeto establecer reglas y procedimientos que permiten cumplir las exigencias básicas de seguridad en caso de incendio. La correcta aplicación de cada sección supone el cumplimiento de la exigencia básica correspondiente. La correcta aplicación del conjunto del DB supone que se satisface el requisito básico "Seguridad en caso de incendio". Entre las secciones que se recogen en el DB SI está la Sección SI 4: Detección, control y extinción del incendio. En esta Sección se recoge que los edificios deben disponer de los equipos e instalaciones de protección contra incendios que se indican. En la Tabla 1 se señala la instalación de una serie de elementos de protección contra incendios, que deben tener los edificios en general. En el texto, además, se señala la instalación complementaria de Planes Contra Incendios (PCI), según el uso y actividades que se desarrollen en el edificio. En el caso de hoteles se regirá por el Uso Residencial Público (Tabla 2) que se define en el texto legal de esta manera: “Edificio o establecimiento destinado a proporcionar alojamiento temporal, regentado por un titular de la actividad diferente del conjunto de los ocupantes y que puede disponer de servicios comunes, tales como limpieza, comedor, lavandería, locales para reuniones y espectáculos, deportes, etc. Incluye a los hoteles, hostales, residencias, pensiones, apartamentos turísticos, ete. Las zonas de los establecimientos de uso Residencial Público destinadas a otras actividades subsidiarias de la principal, como cafetería, restaurante, salones de actos, locales para juegos o espectáculos, etc., deben cumplir las condiciones relativas a su uso” El diseño, la ejecución, la puesta en funcionamiento y el mantenimiento de dichas instalaciones, así como sus materiales, componentes y equipos, deben cumplir lo establecido en el “Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios” (RIPCI), en sus disposiciones complementarias y en cualquier otra reglamentación específica que le sea de aplicación. La puesta en funcionamiento de las instalaciones requiere la presentación, ante el órgano competente de la Comunidad Autónoma, del certificado de la empresa instaladora al que se refiere el artículo 18 del citado reglamento. PROTECCIÓN PASIVA Se contempla básicamente en los documentos: SI 1, que hace mención de sistemas compartimentadores, sistemas de sellado de paso de huecos, conductos de ventilación…; en el Documento SI 2, con mención a las franjas resistentes al fuego; en el Documento SI 3, con las características de los pasillos y escaleras de evacuación, así como de los medios de control de humos; y en el Documento SI 6, donde se trata todo lo relacionado con la protección estructural, tanto si es metálica como de otros materiales. PRODUCTOS CON MARCADO CE La principal garantía al adquirir los productos contra incendios es que lleven marca de calidad y / o Marcado CE este último exigido por el nuevo CTE. Asimismo, los trabajos de instalación y mantenimiento de los sistemas y equipos de PCI deben ser realizados por empresas instaladoras y mantenedoras autorizadas por las Consejerías de Industria de las Comunidades Autónomas, en los apéndices que señala el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (R. D. 1942/1993, de 5 de noviembre) y que corresponden al trabajo a realizar. Si se quiere tener la certeza de que la elección es la adecuada, las empresas asociadas a TECNIFUEGO-AESPI, disponen de ese marchamo de calidad y profesionales especializados y cualificados en cada una de las áreas de la seguridad contra incendios. CUADRO NORMATIVA EN ESPAÑA. CÓDIGO TÉCNICO D ELA EDIFICAICÓN TABLA 1 Condiciones Extintores portátiles Uno de eficacia 21A -113B: - Cada 15 m de recorrido en cada planta, como máximo, desde todo origen de evacuación. - En las zonas de riesgo especial conforme al capítulo 2 de la Sección 1de este DB (Un extintor en el exterior del local o de la zona y próximo a la puerta de acceso, y un extintor a menos de 10 m de recorrido). Bocas de incendio En zonas de riesgo especial alto, conforme al capítulo 2 de la Sección SI1, en las que el riesgo se deba principalmente a materias combustibles sólidas (Los equipos serán de tipo 45 mm, excepto en edificios de uso Residencial Vivienda, en lo que serán de tipo 25 mm) Ascensor de emergencia En las plantas cuya altura de evacuación exceda de 50 m. (capacidad de carga de 630 kg, una superficie de cabina de 1,40 m², una anchura de paso de 0,80 m y una velocidad tal que permita realizar todo su recorrido en menos de 60s; En la planta de acceso al edificio se dispondrá un pulsador junto a los mandos del ascensor, bajo una tapa de vidrio, con la inscripción "USO EXCLUSIVO BOMBEROS"; fuente propia de energía que disponga de una autonomía de 1 h como mínimo) Hidrantes exteriores Si la altura de evacuación descendente exceda de 28 m o si la ascendente excede 6 m, así como en establecimientos de densidad de ocupación mayor que 1 persona cada 5 m2 y cuya superficie construida está comprendida entre 2.000 y 10.000 m². Al menos un hidrante hasta 10.000 m2 de superficie construida y uno más por cada 10.000 m2 adicionales o fracción. (Para el cómputo de la dotación que se establece se pueden considerar los hidrantes que se encuentran en la vía pública a menos de 100 de la fachada accesible del edificio) Instalación automática de extinción Salvo otra indicación en relación con el uso, en todo edificio cuya altura de evacuación exceda de 80 m. En cocinas en las que la potencia instalada exceda de 20 kW en uso Hospitalario o Residencial Público o de 50 kW en cualquier otro uso (Para la determinación de la potencia instalada sólo se considerarán los aparatos destinados a la preparación de alimentos Las freidoras y las sartenes basculantes se computarán a razón de 1 kW por cada litro de capacidad) En centros de transformación cuyos aparatos tengan aislamiento dieléctrico con punto de inflamación menor que 300 ºC y potencia instalada mayor que 1 000 kVA en cada aparato o mayor que 4 000 kVA en el conjunto de los aparatos. Si el centro está integrado en un edificio de uso Pública Concurrencia y tiene acceso desde el interior del edificio, dichas potencias son 630 kVA y 2 520 kVA respectivamente. TABLA 2 Residencial Público Bocas de incendio Si la superficie construida excede de 1.000 m2 o el establecimiento está previsto para dar alojamiento a más de 50 personas. Columna seca Si la altura de evacuación excede de 24 m. Sistema de detección y de alarma de incendio Si la superficie construida excede de 500 m2. ( ) Instalación automática de extinción Si la altura de evacuación excede de 28 m o la superficie construida del establecimiento excede de 5 000 m2. Hidrantes exteriores Uno si la superficie total construida está comprendida entre 2.000 y 10.000 m2. Uno más por cada 10 000 m2 adicionales o fracción.

jueves, 29 de noviembre de 2012

LEGISLACIÓN Y CERTIFICACIÓN DE PRODUCTO DE SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS

En España, como en los demás países europeos, existe una reglamentación que preserva la funcionalidad de los equipos de protección contra incendios en beneficio de la seguridad de los ciudadanos. Esto se plasma en la exigencia del cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE), los Reglamentos de Industria, el de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales (RSCIEI) y el de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI); y los correspondientes certificados que garanticen la adecuación del producto a la legislación vigente. Así, los distintos equipos (extintores, bocas de incendio equipadas, hidrantes, racores, rociadores, detectores, puertas cortafuego, extractores de humo, protecciones de compartimentación y estructurales, sistemas de alarma, señalización, vidrios cortafuego, etc.) deben obtener de los Organismos Notificados los correspondientes certificados de garantía de sus fabricados o comercializaciones. Los certificados de garantía, pueden ser: de conformidad a normas (marcado CE), de marca de calidad o de conformidad a ensayo de laboratorio, en función del tipo de producto. En la última revisión del CTE (RD 173/2010, de 19 de febrero), los cambios más significativos se deben a aspectos relacionados con la certificación de los sistemas (complejos y no convencionales de PCI deben ampararse en una certificación de su idoneidad técnica basada en una evaluación de los componentes, características y prestaciones), la evacuación, la sectorización, el mantenimiento (se exige el mantenimiento de las puertas cortafuego, siguiendo las indicaciones de los fabricantes) y la dotación de instalaciones de protección contra incendios. Otro tema que se espera con especial interés, es la actualización del RIPCI, un Reglamento que se publicó en 1993, y que necesita una revisión urgente. En la revisión de este proyecto, a solicitud del Ministerio han participado, entre otros, grupos de trabajo de los distintos Comités de TECNIFUEGO-AESPI. En el último borrador hecho público, se incluyen aspectos tan fundamentales como la obligatoriedad de Marcado CE para los sistemas que vayan por la vía DITE; se consideran los productos innovadores o no tradicionales que queden fuera de las Normas o DITES permitiendo su instalación siempre que haya una evaluación técnica favorable de su idoneidad, realizada por organismos autorizados que deberán seguir criterios de imparcialidad, objetividad, transparencia y experiencia contrastada. El reconocimiento mutuo de productos fabricados tanto en la Unión Europea como en otros países, también está contemplado, incluyendo aquellos que tengan un acuerdo de asociación Aduanera con la Comunidad Europea. Además, el Ministerio sigue dando especial relevancia de control de productos para verificar que se adecuan a los requisitos reglamentarios. Este proceso es básico para combatir la presencia en el mercado español de productos no preparados para el uso en protección contra incendios por tener carencias o por no cumplir determinados requisitos. Por último, debemos destacar del nuevo RIPCI el tratamiento especial a las empresas instaladoras y/o mantenedoras. No podemos olvidar que nuestra actividad tiene estrecha relación con la seguridad de personas y bienes, y en caso de incendio, equipos que no han pasado los requisitos legales no garantizan la operatividad y eficacia.

INCENDIOS FORESTALES: 2012, EL PEOR AÑO DE LA DÉCADA

El balance habitual de incendios forestales que se realiza al finalizar septiembre ha engrosado en los últimos días con las 5.500 hectáreas quemadas en el incendio de Chulilla (Valencia), donde además tuvieron que ser desalojadas más de 2.000 personas de poblaciones limítrofes; y los 2.200 hectáreas consumidas en el incendio de Sanabria en Zamora. En la última comparecencia del ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, informando sobre los incendios del verano, comentó que “2012 ha sido el peor año por lo que se refiere a los incendios forestales”. Según este primer balance facilitado por el Ministerio con la aportación de datos de las comunidades autónomas, han ardido en España hasta el 2 de septiembre 177.237 hectáreas en los 4.286 incendios (más de 1 h) que se han producido, de los que 33 han sido grandes incendios (más de 500 hs.). Estos datos sólo son superados por los grandes incendios de 1994 (437.000 hs), 1985 (484.000 hs) y 1989 (426.000 hs). El ministro ha atribuido las causas del desastre “a una serie de circunstancias negativas, como un otoño muy seco, una primavera sin apenas lluvias, unas temperaturas muy altas en verano, con unos vientos muy fuertes que han provocado que el número de hectáreas quemadas haya sido “espectacular” y supere la media de los últimos años”. El diseño, los preparativos, los equipos (técnicos y humanos) y la puesta en marcha de la emergencia no se pueden improvisar, sino que se debe tener todo bien planificado, porque como se ha visto en los 33 grandes incendios sucedidos hasta septiembre, cuando se produce un incendio, el propio fuego y las condiciones meteorológicas ya se encargan de aportar grandes dosis de descontrol. Reducir costes en prevención es duplicarlos cuando se da la emergencia. Pero no se trata sólo del coste económico, que aún no se ha evaluado, deberíamos primar también el coste medioambiental: ¿cuándo volveremos a disfrutar del bosque que ahora se ha quemado?, ¿cuándo volverá la vegetación a sostener la tierra?, ¿cuándo volverá a contribuir en el ciclo del agua?, ¿en qué plazos el monte entregará de nuevo sus beneficios vitales? Esas cuestiones también deben formar parte de la conclusión general de cualquier balance sobre incendios. GRANDES INCENDIOS España ha ardido por sus cuatro costados en 2012. El balance: 10 fallecidos y 185.000 hs devastadas. Desde el gran incendio de Rasquera (Tarragona) que consumió 3.000 Hs., pasando por el de Fragas del Eume en Coruña (750 hs.); Canarias: Tenerife (2.000 hs.), La Palma (900 hs.), La Gomera (3.000 hs.); en el Alt Ampordá (14.000 hs. en Girona y Barcelona); el de Valencia y Castellón (más de 50.000 hs), con su triste trending topic en Twitter #ArdeValencia, el mismo día en que la selección española ganaba la Eurocopa. En Málaga (más de 8.000 hs.), en Zamora (2.200 hs.), el último de Chulilla, en Valencia (5.500 hs.)… Los expertos en productos y soluciones para la lucha contra este tipo de incendio afirman que existen medios y medidas para proteger contra incendios forestales. Estas soluciones están al alcance de las administraciones públicas y los ciudadanos.

PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS EN CENTROS COMERCIALES

HACER COMPRAS DE MANERA SEGURA Hace pocas semanas, el mayor centro comercial de Doha, y uno de los más lujosos del mundo, construido en 2006, fue el trágico escenario de uno de los incendios más terribles de los últimos años, en el que han fallecido 19 personas, de las cuales 13 eran niños que estaban en ese momento en la guardería. Según testigos presenciales, en el centro no sonaron alarmas ni había rociadores automáticos (sprinkler). Los bomberos comenzaron las tareas de extinción en apenas 10 minutos, sin embargo no fueron avisados de que había una guardería en el centro hasta media hora después, cuando las escaleras de acceso estaban destruidas, por lo que tuvieron que entrar por el tejado. Estas posibles negligencias llevaron a la justicia de este país a la detención de 5 personas y a que el ministro del Interior catarí, Abdelá bin Naser al Zani, señalara que se cerraba el centro comercial indefinidamente a fin de esclarecer e investigar lo ocurrido En este sentido, los expertos de TECNIFUEGO-AESPI (Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios) quieren informar a la sociedad de que en estos momentos existen sistemas y tecnologías suficientes para garantizar la seguridad contra incendios en cualquier centro comercial. En este sentido, hay que señalar que en España, si se produce un incendio en un centro comercial, no suele pasar del grado de conato, debido a las medidas de seguridad contra incendios obligatorias que deben de tener instaladas. Estas medidas obligatorias las determina el Código Técnico de la Edificación. Además, en algunos municipios y comunidades autónomas se suman a ésta otras disposiciones reglamentarias con exigencias añadidas. CTE: SEGURIDAD CONTRA INCENDIOS EN CENTROS COMERCIALES Comercial Extintores portátiles En toda agrupación de locales de riesgo especial medio y alto cuya superficie construida total excede de 1.000 m², extintores móviles de 50 kg de polvo, distribuidos a razón de un extintor por cada 1 000 m² de superficie que supere dicho límite o fracción. Bocas de incendio Si la superficie construida excede de 500 m2. Columna seca Si la altura de evacuación excede de 24 m. Sistema de alarma Si la superficie construida excede de 1.000 m2. Sistema de detección de incendio Si la superficie construida excede de 2.000 m2. Instalación automática de extinción Si la superficie total construida excede de 1.500 m², en las áreas públicas de ventas en las que la densidad de carga de fuego ponderada y corregida aportada por los productos comercializados sea mayor que 500 MJ/m² (aproximadamente 120 Mcal/m²) y en los recintos de riesgo especial medio y alto conforme al capítulo 2 de la Sección 1 de este DB. Hidrantes exteriores Uno si la superficie total construida está comprendida entre 1 000 y 10 000 m2. Uno más por cada 10 000 m2 adicionales o fracción. Aparcamiento Bocas de incendio Si la superficie construida excede de 500 m2 (8). Se excluyen los aparcamientos robotizados. Columna seca Si existen más de tres plantas bajo rasante o más de cuatro sobre rasante, con tomas en todas sus plantas. Sistema de detección de incendio En aparcamientos convencionales cuya superficie construida exceda de 500 m2. Los aparcamientos robotizados dispondrán de pulsadores de alarma en todo caso. Hidrantes exteriores Uno si la superficie construida está comprendida entre 1.000 y 10.000 m2 y uno más cada 10.000 m2 más o fracción. Instalación automática de extinción En todo aparcamiento robotizado. Los centros comerciales se rigen en el CTE por el denominado Uso Comercial, cuyo ámbito de aplicaciones se refiere a los edificios y establecimientos destinados a uso comercial. Algunos requisitos recogidos en el CTE: Compartimentación.(1) Los centros que ocupen un edificio en su totalidad, la superficie construida de todo sector de incendios destinada a zona comercial y de circulación de público podrá ser de 10.000 m2 como máximo, siempre que el conjunto del edificio esté protegido por rociadores automáticos de agua y su altura de evacuación no exceda 10 m. (2) Un centro comercial puede constituir un único sector de incendios cuando ocupe un edificio exento, cada planta disponga de salidas de evacuación que cumplan con lo legislado en esta norma, esté protegido en su totalidad por rociadores automáticos y cuente con sistemas que garanticen un eficaz control de humos. Evacuación. Los establecimientos integrados en centros con menos de 50 m2, la puerta de salida a las zonas comunes de circulación del centro se considerará como origen de evacuación. La longitud del recorrido de evacuación desde todo origen a una salida que dé acceso al exterior será de 60 m como máximo, en la caso de un centro de las características señaladas en el apartado( 2) de Compartimentación. En el caso de que se utilicen carros para el transporte de productos, los puntos de paso a través de cajas de cobro no se consideran elementos de evacuación. En este caso cuando la superficie construida sea mayor de 400 m2, la anchura de todo pasillo será de 1,80 como mínimo. Si no excede de 400 m2 dicha anchura será de 1,40 m. Control de humos. En los casos que se indican a continuación se debe instalar un sistema de control del humo de incendio capaz de garantizar dicho control durante la evacuación de los ocupantes, de forma que ésta se pueda llevar a cabo en condiciones de seguridad: 1. a) Zonas de uso Aparcamiento que no tengan la consideración de aparcamiento abierto; 2. b) Establecimientos de uso Comercial o Pública Concurrencia cuya ocupación exceda de 1000 personas; 3. c) Atrios, cuando su ocupación en el conjunto de las zonas y plantas que constituyan un mismo sector de incendio, exceda de 500 personas, o bien cuando esté previsto para ser utilizado para la evacuación de más de 500 personas. El diseño, cálculo, instalación y mantenimiento del sistema pueden realizarse de acuerdo con las normas UNE 23584:2008, UNE 23585:2004 y UNE-EN 12101-6:2006. En el CTE además se señalan datos muy concretos sobre dimensionamiento de salidas, puertas, pasillos, vestíbulos comunes y escaleras en Centros Comerciales. Además de señalización e iluminación de salidas de edificio y planta, indicando los recorridos de evacuación, y localización de los equipos de PCI. Estabilidad al fuego exigible a los elementos estructurales. Plantas de sótano EF-120 (ó 180 si la altura del edificio es igual o mayor de 28 m). Plantas sobre rasante: menos de 15 m, EF-90; menos de 28 m, EF-120; mayor o igual a 28 m, EF-180. (EF = estabilidad al fuego; p. ej. EF-90 significa estabilidad al fuego durante 60 minutos). PROTECCIÓN ACTIVA: INSTALACIONES OBLIGATORIAS Los mínimos exigidos se contienen en el artículo R.20. Instalaciones de detección, alarma y extinción de incendios. Extintores portátiles. Se dispondrán extintores en número suficiente para que el recorrido real en cada planta hasta un extintor no supere los 15 m. Cada uno de los extintores tendrá una eficacia como mínimo 21A-113B. Boca de Incendio Equipada. Cuando la superficie total construida sea mayor de 500 m2 (BIE 25 mm). En los lugares de riesgo especial alto, BIE de 45 mm. Instalación de detección y alarma. Si la superficie total construida es mayor de 2.000 m2, se dispondrán pulsadores manuales y detectores automáticos adecuados a la clase de fuego previsible de tal forma que todo el establecimiento quede protegido. Rociadores automáticos de agua. Si la superficie total construida es mayor de 1.500 m2, se instalarán rociadores automáticos hasta proteger la totalidad del centro comercial. También en toda zona de venta cuya carga de fuego sea superior a 500 mj/m2 y en todo riesgo medio y alto. Además se exigen determinadas condiciones para la accesibilidad a los edificios de los servicios de extinción de incendios. Y se instalará al menos 1 hidrante exterior (aparato hidráulico para toma de agua de los bomberos) en los establecimientos cuya superficie total construida es mayor de 1.000 m2. MANTENIMIENTO Una vez se consigue proteger un centro comercial debidamente, el siguiente paso es mantenerlo. La importancia del mantenimiento en las instalaciones supone que los equipos e instalaciones garantizan su eficacia y operatividad permanente, por si se da el caso de que se tengan que utilizar en las situaciones de emergencia propias de un incendio. Para realizar un correcto mantenimiento es necesario disponer de información técnica de los sistemas y equipos que se vayan a revisar. El manual de instrucciones y la memoria descriptiva para conocer las características de este equipamiento son igualmente imprescindibles. Y según señala el RIPCI –Reglamento de instalaciones de Protección contra Incendios- se debe contratar el mantenimiento con empresas mantenedoras autorizadas y que tengan el apéndice de los equipos a mantener. Una manera fácil de verificar y garantizar de calidad de los elementos constructivos, que es a través de las marcas de conformidad a norma para dichos elementos y Marcado CE.